sábado, 15 de agosto de 2015

El reto de los 28 días con la ducha fría

Soy un gran admirador de Homomínimus y leyendo todas sus entradas encontré una sobre un reto que había hecho él ya hace algunos años sobre bañarse con agua fría durante 28 días seguidos y dije- Vaya es todo un reto bañarse aquí a las 5 de la mañana, pero lo intentaré…


Siempre cuando uno comienza algún reto o un propósito sobre modificar alguna conducta o agregar un hábito el primer día es puro optimismo y poder pero se va acabando con el transcurso de unos días, alguno de los primeros días me dije a mí mismo: “Si no puedes con algo tan sencillo como una ducha con agua fría entonces no podrás con nada, serás solo una persona sin una existencia única”



El sentir esa agua helada fue una de las experiencias más complicadas de mi vida (hasta el momento), ya que no estaba fría si no lo que sigue: completamente helada y en un intento por mantener la cabeza dentro del chorro de agua helada y aún con “reflejo de torso” lo hice y vaya que después de 30 segundos que para mí fue una eternidad sentí como mi cerebro se congelaba y llegó a mí el recuerdo de tomar “Ice” a gran velocidad; literal se me estaba enfriando el cerebro. Mi primer día fue un choque entre mi emoción de saber que si pude por 5 minutos y que no me rajé tuve flinch.

Mi día 5 lo recuerdo muy bien pues salió mi “Yo procrastinador”, fue una dura batalla de 1 minuto entre el recuerdo del agua caliente y el poder de decisión de una agua que lejos de ser relajante es más “cafeína pura” para mi cuerpo. Los demás días fueron más ligeros respecto a mi carga emocional y aunque muchas personas me han dicho que estoy completamente loco, sigo vivo y sin pulmonía o alguna afección similar de las vías respiratorias. Otra cosa interesante que me sucedió es que con este entrenamiento el frío ya no hace nada en mí, aunque siento que mi temperatura corporal ha disminuido un poco o al menos esa es mi percepción que puede estar sesgada por mi “momentum”.


Mis últimos días fueron un poco aburridos aun cuando aumenté el tiempo de permanencia en la ducha ya que tardo unos 10 segundos aproximadamente en tomar valor para entrar a la ducha y 30 segundos más para acostumbrarme a la temperatura, aunque sigo entrenando  mi reflejo  de torso.


Por último, muchos de los que hacen retos o dietas buscan algún beneficio físico y aunque leí sobre estos Beneficios fisiológicos de bañarse con agua fría, este reto fue más bien psicológico y de perseverancia, ya que por 5 minutos me pongo en una situación incómoda sin ningún beneficio aparente para muchos, pero para mi fue el descubrir que mi fuerza de voluntad se ha renovado y con ello ese nuevo #Hype sobre  cambiar hábitos que lejos de ser aburridos los tomaré con retos a vencer así espero mejorar conductas, hábitos y mi estilo de vida.

Y ustedes ¿A qué le tienen miedo?

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